06 Feb
trabajadores de ETT principio igualdad de trato

Cambiar de domicilio no conlleva poder exigir teletrabajo a la empresa: despido procedente por negarse a la presencialidad

El TSJ de Madrid ha ratificado la sentencia dictada por el JS en la que se declara procedente el despido de una trabajadora que cambió de domicilio y exigió a la empresa teletrabajo al 100%. La empresa se negó, instándole a la reincorporación presencial y ante las negativas de la trabajadora a acudir al centro procedió a su despido (STSJ de Madrid de 12 de enero de 2024).

Se declara procedente el despido. Deja claro el TSJ que la trabajadora, sabiendo que su lugar de trabajo era Madrid, decidió cambiar su domicilio familiar, creando así una circunstancia que pretende que su empresario acepte, y que sirva de justificación para no acudir a su puesto de trabajo, en una especie de derecho al traslado que no tiene por qué
aceptarla empresa

Su comportamiento, como se indica en la resolución del Juzgado de lo Social, supone la comisión de las faltas muy graves de seis ausencias injustificadas a su puesto de trabajo, la desobediencia
en el trabajo y la trasgresión de la buena fe contractual, así como el abuso de confianza en el desempeño del trabajo.

El caso concreto enjuiciado

La trabajadora solicitó una excedencia voluntaria con efectos del 27-9-2021 y le fue concedida por la empresa (una entidad bancaria)

La trabajadora debía haberse incorporado a su puesto de trabajo el día 28 de marzo de 2022

La trabajadora solicitó en fecha 7-3-2022 una reducción de jornada así como la prestación de servicios en modalidad de trabajo a distancia desde Méjico por un 100% de su jornada

El banco contestó en fecha 15-3-2022 accediendo a la solicitud de reducción de jornada y comunicando a la trabajadora la imposibilidad de aceptar el teletrabajo al 100%

La trabajadora remitió comunicación al BBVA en fecha 23-3-2022 insistiendo en su intención de teletrabajar en un 100% de su jornada

Mediante comunicación de 24-3-2022 el banco contestó a la trabajadora insistiendo en la imposibilidad de acceder a dicha modalidad de teletrabajar en un 100% de su jornada

El banco remitió una comunicación a la trabajadora en fecha 24-3-2022 recordándole que su reincorporación efectiva debía producirse el día 28 de marzo de 2022

El banco emitió otro correo a la trabajadora en fecha 28-3-2022 comunicando a la trabajadora que debía haberse reincorporado ese día, quedando a la espera de la justificación de su ausencia y su reincorporación efectiva el día 29-3-2022

La trabajadora remitió correo al banco en fecha 29-3-2022 por el que comunicaba su negativa a reincorporarse

El banco remitió comunicación a la trabajadora en fecha 30-3-2022 por la que se instaba a la trabajadora a reincorporarse a su puesto de trabajo

Finalmente, mediante carta de fecha 4 de abril de 2022, la empresa comunicó a la trabajadora el despido disciplinario al amparo del artículo 54.2, a ), b ) y d) ET , así como los artículos 70 y 71 del convenio colectivo de Banca.

La sentencia: despido procedente. Mudarte no conlleva poder exigir teletrabajo a tu empresa

El TSJ de Madrid desestima el recurso de la trabajadora y ratifica la declaración de procedencia del despido

Deja muy claro la sentencia que el hecho de que una persona trabajadora decida mudarse no puede conllevar poder exigir a la empresa determinadas cuestiones como es el caso de exigir teletrabajo al 100%. No existe un derecho al traslado para las personas trabajadoras.

Partiendo del legítimo derecho que toda persona tiene a establecer su domicilio en el lugar que estime más conveniente para sus intereses personales y/o familiares, lo cierto es que la trabajadora, sabiendo que su lugar de trabajo era Madrid, decidió -en un momento temporal en el que efectivamente tenía una excedencia voluntaria- cambiar su domicilio familiar.

Lo que hace la trabajadora es intentar crear una circunstancia que pretende que su empresario acepte, y que sirva de justificación para no acudir a su puesto de trabajo, en una especie de derecho al traslado que no tiene por qué aceptar la empresa. 

Además, tal como se indica en la resolución del Juzgado de lo Social, su comportamiento supone «la comisión de las faltas muy graves de seis ausencias injustificadas a su puesto de trabajo, la desobediencia en el trabajo y la trasgresión de la buena fe contractual, así como el abuso de confianza en el desempeño del trabajo».

Los hechos han quedado plenamente acreditados y revisten la suficiente gravedad como para justificar el despido (negativa reiterada e injustificada de la trabajadora a reincorporarse a su puesto de trabajo).

 

 

Por: Estela Martín

Linkedin TopVoices España 2020. DirCom & RSC en ...

Buscar
Categorías
Loading

Llámanos