14 Feb
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El Supremo se vuelve a pronunciar sobre el cómputo de la antigüedad a efectos del cálculo de la indemnización por despido improcedente

Despido improcedente: interesante sentencia del Tribunal Supremo en la que se vuelve a pronunciar sobre los años de servicios prestados a efectos del cálculo de la indemnización (sentencia del Tribunal Supremo de 23 de enero de 2023)

El caso concreto enjuiciado

La cuestión que se plantea en el presente recurso de casación unificadora consiste en determinar cuál sea la fecha de antigüedad del trabajador a efectos del cálculo de la indemnización por despido en un supuesto de sucesión de contratos temporales en fraude de ley entre los que se ha producido una interrupción de tres meses y dieciocho días.

El Juzgado de lo Social núm. 1 de Alicante estimó parcialmente la demanda del trabajador y declaró su despido improcedente, fijando la fecha de antigüedad el 3 de abril de 2018 y calculando sobre la misma la correspondiente indemnización.

Interpuesto recurso de suplicación por los herederos legales del trabajador, la sentencia aquí recurrida, de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana de 7 de abril de 2022, Rec. 3716/21, confirmó la sentencia recurrida.

La sentencia del Supremo: cómputo del cálculo de la antigüedad a efectos de la indemnización por despido

El TS estima parcialmente el recurso interpuesto por los herederos del trabajador y revoca parcialmente la sentencia del Juzgado de lo Social núm. 1 de Alicante, de fecha 2 de marzo de 2021, autos núm. 842/2019, que resolvió la demanda sobre despido frente a las empresas (…), únicamente en cuanto a declarar que la indemnización por despido ha de calcularse teniendo en cuenta los servicios prestados desde el día 1 de septiembre de 2014

Razona la sentencia que en el supuesto que examinamos, con independencia de la larga cadena de contratos temporales anteriores a la fecha de antigüedad que solicita el recurrente, lo cierto es que a partir de la misma (1 de septiembre de 2014) hasta la fecha de finalización del último contrato (30 de septiembre de 2019) -finalización que se declaró como constitutiva de despido calificado de improcedente-se celebraron entre las partes treinta y cuatro contratos temporales de distinta duración y con diferentes causas -alguno de los cuales ni siquiera configuraba causa alguna-.

En dicha secuencia contractual hubo interrupciones diferentes que van desde un único día al máximo de tres meses y dieciocho días que se produjo desde el 15 de diciembre de 2017 al 3 de abril de 2018.

La mayor parte de las interrupciones, anteriores y posteriores a dicha fecha no llegaron al mes.

Ante este estado de cosas, debemos concluir que la interrupción de 3 meses y dieciocho días producida en mitad de una larga cadena contractual no constituye, a la vista de los descritos hechos, una interrupción suficientemente significativa, capacitada para romper la unidad del vínculo, puesto que, si la actividad de la demandante ha sido siempre la misma y en las mismas o muy similares condiciones, tratándose de una actividad normal y permanente de la entidad demandada, resultando especialmente significativo que en la mayoría de los contratos temporales haya constado el mismo objeto, relativo a trabajos de pintura, sin mayor especificación, incumpliendo la exigencia de que el contrato para obra o servicio determinado especifique e identifique, con precisión y claridad, la obra o el servicio que constituya su objeto.

En definitiva, nos encontramos ante una acusada prolongación en el tiempo de una situación ilegal, que minora la relevancia de la interrupción contractual apreciada por la sentencia recurrida ya que la misma se revela como intrascendente en relación a la consideración de la existencia de un solo vínculo contractual enmascarado a través de múltiples contratos temporales celebrados en fraude de ley.

De conformidad con lo expuesto, la doctrina correcta se encuentra en la sentencia de contraste lo que obliga a la estimación del recurso y a la consiguiente casación y revocación de la sentencia recurrida, para resolver el debate en suplicación estimando el de tal clase formulado contra la sentencia de instancia que revocamos únicamente en cuanto a declarar que la indemnización por despido ha de calcularse teniendo en cuenta los servicios prestados desde el día 1 de septiembre de 2014, confirmando el resto de pronunciamiento del fallo de dicha sentencia.

Por: Estela Martín

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