20 May
discriminación LGTBI

«Estas bolleras se van a enterar»: ratificada la condena a una empresa y a dos trabajadores por discriminación por razón de orientación sexual

El TSJ de Zaragoza ha ratificado la sentencia que condenó a dos empresas y a dos trabajadores por vulneración del derecho fundamental a la no discriminación por razón de orientación sexual (comentarios claramente vejatorios alusivos a la condición sexual de una trabajadora) (STSJ de Zaragoza de 12 de febrero de 2024).

Se condena solidariamente a los dos codemandados al abono de la cantidad de 7.501 euros a favor de la trabajadora en concepto de indemnización del artículo 183 LRJS, excepto respecto de Isidoro, cuya responsabilidad queda limitada a 3.750 euros.

El caso concreto enjuiciado

La trabajadora de la empresa (A) trabajadora como operadora de carretillas elevadoras en el centro de trabajo de la empresa (B) e inició con fecha 16 de enero de 2023 proceso de baja por IT por estrés emocional

Con fecha 13 de febrero le fue comunicada la extinción de la relación laboral alegando la empresa finalización de contrato con fecha de efectos 1 de marzo de 2023.

La trabajadora formuló demanda de despido con vulneración de derechos fundamentales con fecha 5 de abril de 2023, incoándose procedimiento de despido nº 225/2023 en el Juzgado de lo Social nº 7 de Zaragoza, estando pendiente de celebración de juicio oral

Mauricio , Isidoro , Marcos , Jaime son trabajadores  en el mismo centro de trabajo en el que prestaba servicios la trabajadora.

Antes del 15 de septiembre de 2022, en un momento que no ha podido determinarse, Isidoro dijo a Alicia, que no conocía a la demandante, una expresión similar a la siguiente: «¿no conoces a la bollera de pelo gris?»

El 15 de septiembre de 2022 la trabajadora, en su turno de trabajo, pidió a Carina , trabajadora del servicio de limpieza que estuviera presente en la conversación que iba a tener con el trabajador Isidoro .
Seguidamente, acudió con su carretilla alterada a hablar con Isidoro , y le recriminó que estaban hablando mal de ella y que se lo dijera a la cara, negando el Sr. Isidoro en todo momento estos hechos.

El Sr. Isidoro salió al área de descanso del centro de trabajo y profirió gritando las siguientes expresiones delante de varias personas, sin estar delante la demandante: «esta tía es una puta guarra, come coños, lesbiana y puta bollito de mierda». La trabajadora demandante no estaba presente en ese momento.

El 21 de diciembre de 2022, Jaime comentó a Alicia , trabajadora de (…) estar harto de la demandante, diciendo una expresión similar a la siguiente: «estas bolleras se van a enterar quien soy yo».

La trabajadora comunicó ese mismo día por wasap a Adelaida que estaba viviendo una situación de insultos y vejaciones y que le estaba creando un cuadro de ansiedad, a lo que la Sra. Adelaida respondió que estaba en Valencia en ese momento pero que amonestarían a quien hiciera falta.

A lo largo de los siguientes días la Sra. Adelaida habló con Héctor y este con coordinadores y estos le dicen que nadie ha oído nada, que lo que pasa es que ella quiere ser coordinadora. Héctor les dice que eviten comentarios vejatorios para la actora y adoptó la decisión de cambiar de turno a Isidoro .

El día 4 de enero de 2023 la Sra. Adelaida preguntó a la trabajadora demandante si continuaba siendo molestada y esta contestó el 5 de enero que sí, advirtiendo que si seguían igual tomaría otras medidas.

Isidoro tiene limitada la capacidad intelectual y padece un trastorno de la personalidad de carácter permanente, teniendo reconocido un grado de discapacidad del 35%.

La sentencia dictada el día 31 de octubre de 2023 por el Juzgado de lo Social nº 8 de Zaragoza estima parcialmente la demanda formulada por la trabajadora frente a D. Mauricio , D. Isidoro , D. Marcos , D. Jaime,
y las empresas (…) y (…) y declara la existencia de vulneración del derecho fundamental a la no discriminación por razón de orientación sexual cometida por D. Isidoro y D. Jaime así como por las empresas, condenando solidariamente a los demandados al abono de la cantidad de 7.501 euros en concepto de indemnización del artículo 183 LRJS, excepto respecto de Isidoro , cuya responsabilidad queda limitada a 3.750 euros.

Recurren en suplicación las empresas codemandadas y los trabajadores D. Isidoro y D. Jaime. Se desestima el recurso

La sentencia del TSJ de Zaragoza: discriminación por orientación sexual. Comentarios claramente vejatorios

El TSJ desestima los recursos de las empresas y de los trabajadores demandados.

En el caso que nos ocupa creemos que a través del relato de hechos probados se prueba que la trabajadora ha estado sometida a una conducta habitual de denigración y menosprecio por razón de su identidad sexual, que menoscaba el derecho a la igualdad y a la integridad física y moral.

No estamos hablando de un hecho puntual, sino de actuaciones que se han sucedido en varias ocasiones, probadas en la sentencia de instancia tres, por parte de sus compañeros de trabajo de (…), empresa contratada por (…) con conocimiento de los responsables de ambas mercantiles, sin que se hayan hecho efectivas medidas suficientes para evitar que continuara con esta actitud de hostigamiento y menosprecio hacia la demandante.

No compartimos en modo alguno la conclusión del recurso de suplicación de que «no nos encontramos ante una conducta prolongada, no produciéndose conducta hostil alguna ni dirigida a poner en peligro y menoscabar su dignidad», cuando en la sentencia recurrida se reflejan las expresiones injuriosas que recibe la actora, y que desde luego no tiene por qué soportar y que han derivado en una baja por estrés emocional desde el 16 de enero de 2023.

Por otra parte la responsabilidad de la empresa (…) deriva de su falta de actuación suficiente pese a tener conocimiento de la situación de acoso que estaba viviendo la trabajadora demandante desde el 15 de septiembre, y en su condición de empleadora de los trabajadores autores de los hechos y de la demandante.

Consta probado que la trabajadora había hablado con el responsable de (la empresa) en (b), el Sr. Héctor , y este a su vez con la representante legal, Sra. Adelaida , y no consta que tomaran medida alguna, ni abrieran protocolo de acoso, o incoaran expediente disciplinario frente a los autores de las conductas vejatorias, limitándose a decir a los trabajadores que evitaran comentarios vejatorios y cambiar de turno al Sr. Isidoro .

Lo cierto es que a 21 de diciembre, en que sucede un nuevo incidente similar, la situación de hostigamiento continúa, sin que por la empresa se adoptara medida alguna. Y el 4 de enero de 2023 la Sra. Adelaida preguntó a la trabajadora demandante si continuaba siendo molestada y esta contestó el 5 de enero que sí.

Creemos, señala el TSJ, que la empresa tenía obligación de adoptar las medidas de prevención procedentes, con base en los preceptos legales antes citados, para proteger a su trabajadora y evitar la situación que estaba viviendo, desde luego indeseable en cualquier ámbito laboral.

En cuanto a los recursos de los trabajadores demandados, también se desestiman.

Los recurrentes niegan que se haya producido una situación de acoso a la trabajadora, ni que sea una conducta habitual, y que debe enjuiciarse en el contexto en el que se produjo, con la actora alterada, y con el Sr. Jaime «harto de la actora», según el hecho probado tercero.

Razona en este punto el TSJ que «estamos hablando de comentarios claramente vejatorios hacia la trabajadora por razón de su orientación sexual, que se hacían en público, en presencia de otros compañeros de trabajo, sin que se pueda hablar de que mediara provocación alguna por parte de la trabajadora, que sólo pidió explicaciones al Sr. Isidoro por los comentarios que estaba haciendo sobre ella. Y los trabajadores demandados son directamente responsables según lo probado.

  • Sobre la reducción de la indemnización al tener uno de los trabajadores capacidad intelectual limitada

Es cierto, razona el TSJ, que no podemos sin embargo perder de vista que las expresiones injuriosas se vertieron por un trabajador que tiene limitada la capacidad intelectual y padece un trastorno de la personalidad de carácter permanente, con una discapacidad del 35%.

Y que (…) es una empresa que trabaja con personas a las que no se les puede exigir el mismo grado de responsabilidad que a un trabajador sin dicha merma intelectual. Tampoco puede decirse que (….) no llevara a cabo actuación alguna pues cambió de turno al Sr. Isidoro para evitar que coincidiera con la actora, aunque no cambió de turno al otro trabajador implicado, el Sr. Jaime .

Ello nos llevaría a una posible moderación de la indemnización reconocida en la sentencia recurrida en atención a las circunstancias especiales del centro de trabajo en que se produjeron las injurias a la demandante, por parte de trabajadores con la capacidad intelectual limitada y que la empresa sí tuvo la reacción de evitar que en lo sucedido la actora coincidiera en su turno de trabajo con uno de los trabajadores que la había insultado, si los recurrentes así lo hubieran solicitado en sus respetivos recursos de suplicación, cosa que no ha ocurrido, lo que impide a este tribunal rebajar la indemnización de oficio.

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