06 May
impartir clases de idiomas

Autónomo que va a impartir clases de idiomas online, híbrido o presenciales: ¿sujetas a IVA?

La consultante es una persona física que va a impartir clases de idiomas, en concreto alemán, tanto a personas físicas como a empresas. Las clases se realizarán tanto de manera presencial como a través de medios electrónicos. Plantea a la Dirección General de Tributos si las clases están o no sujetas a IVA.

Consulta Vinculante V0021-24 de 13 de febrero de 2024

En su respuesta, la Dirección General de Tributos señala lo siguiente:

Por un lado, de lo expuesto en la Consulta parece deducirse que los servicios prestados en línea a través de medios electrónicos por la consultante tienen la consideración de servicio de enseñanza prestado a través de una vía electrónica pero no de un servicio prestado por vía electrónica.

A estos efectos debe tenerse en cuenta que el suministro y descarga de archivos, cursos grabados o automatizados, programas y, en general, de contenidos formativos a través de internet, o el acceso a los datos y programas a través una plataforma formativa, constituye un servicio prestado por vía electrónica, incluso si el destinatario o usuario tiene la posibilidad de recibir tutorías o sesiones de apoyo en línea de profesores a través de la misma, siempre que esta parte de intervención humana sea accesoria al suministro o al acceso a los contenidos y programas.

Por el contrario, constituye un servicio educativo la prestación de servicios docentes por profesores a través de internet o una red electrónica similar utilizada como medio de comunicación entre el profesor y el usuario, incluso cuando el profesor se apoye en contenidos digitales para prestar los servicios educativos siempre que estos últimos sean accesorios respecto de la comunicación en línea entre profesores y alumnos.

Por otra parte, en el supuesto de que los servicios puedan calificarse de un servicio educativo, según los criterios anteriores, la aplicación de la exención  deberá realizarse de conformidad con los criterios establecidos por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, entre otras, en su sentencia de 17 de febrero de 2005, dictada en los asuntos acumulados C-453/02, y C-462/02 y de 28 de enero de 2010, dictada en el asunto C-473/08 y los criterios manifestados por este Centro directivo, por todas ellas, en la contestación vinculante de 1 de febrero de 2013, número V0297-13

En dicha consulta se establece que la aplicación de la exención contenida en el artículo 20.Uno.9º de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, precisa el cumplimiento de dos requisitos:

a) Un requisito subjetivo, es decir, que las citadas actividades sean realizadas por entidades de Derecho público o entidades privadas autorizadas para el ejercicio de dichas actividades.

A estos efectos, un centro se considerará autorizado o reconocido, a efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido, cuando sus actividades sean única o principalmente enseñanzas incluidas en algún plan de estudios que haya sido objeto del mencionado reconocimiento o autorización, bien sea por la legislación de la propia Comunidad o por la del Estado que resulte aplicable.

b) Un requisito objetivo. Como ha señalado el TJUE la enseñanza es aquella actividad que supone la transmisión de conocimientos y de competencias entre un profesor y los estudiantes, acompañada, además, de un conjunto de otros elementos que incluyen los correspondientes a las relaciones que se establecen entre profesores y estudiantes y los que componen el marco organizativo del centro en el que se imparte la formación, siempre y cuando dichas actividades no revistan un carácter meramente recreativo.

La exención no será aplicable a los servicios de enseñanza que versen sobre materias no incluidas en alguno de los planes de estudios de cualquiera de los niveles o grados del sistema educativo español.

La competencia para determinar si las materias que son objeto de enseñanza por un determinado centro educativo se encuentran o no incluidas en algún plan de estudios del sistema educativo a efectos de la aplicación de la mencionada exención y teniendo en cuenta a tal fin los criterios anteriormente expuestos, corresponde al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, o bien a la Comunidad Autónoma correspondiente.

No obstante, si la actividad de impartición de clases de idiomas se ejerce directamente y por cuenta propia por la consultante, como en el caso objeto de consulta, determinando la existencia de las características propias de una actividad profesional, en este caso, los citados servicios de enseñanza sujetos al Impuesto sobre el Valor Añadido podrían estar exentos de dicho Impuesto si se cumple lo dispuesto en el artículo 20, apartado uno, número 10º de la citada Ley 37/1992.

En definitiva:

1. Las clases de idiomas objeto de consulta, cuando se presten en línea, a través de medios electrónicos, cuando no tuvieran la consideración de servicios prestados por vía electrónica, así como cuando dichas clases se presten de manera presencial, estarán exentas del IVA cuando las materias impartidas se encuentren incluidas en algún plan de estudios del sistema educativo de acuerdo con el criterio del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.

2. En otro caso, las clases de idiomas estarán sujetas y no exentas del Impuesto sobre el Valor Añadido tributando al tipo impositivo general del 21%.

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