01 Abr
compensar días de asuntos propios con vacaciones

Ley 15/2022: Si han transcurrido seis meses desde la reincorporación tras la IT no cabe la nulidad

Tras la entrada en vigor de la Ley 15/2022 (y a la espera de que se  pronuncie el Tribunal Supremo), la posible declaración de nulidad del despido en caso de trabajadores de baja por incapacidad temporal (o justo después de la baja) es una realidad (y así se desprende de diversos pronunciamientos de distintos TSJ).

Ahora bien, ¿cuánto tiempo debe pasar desde la reincorporación de la IT para poder despedir evitando el riesgo de la nulidad? Un TSJ entiende que si han transcurrido seis meses, no cabe la nulidad del despido (STSJ de Asturias de 6 de febrero de 2024).

Razona la sentencia que estamos ante un proceso de incapacidad temporal finalizado casi seis meses antes, pues el alta médica se emitió a finales de diciembre de 2022 y el despido se produce el día 14 de junio de 2023. Por tanto, se desestima el recurso del trabajador.

El caso concreto enjuiciado

La empresa comunicó (carta genérica) el despido por disminución continuada del rendimiento al trabajador con fecha 14 de junio de 2023. El trabajadora había estado de baja, finalizando la baja en diciembre de 2022.

Intentada la conciliación el día 12 de julio de 2.023 la empresa reconoció la improcedencia del despido, no encontrándose dispuesta a la readmisión, ofreciéndole una indemnización de 9.000 euros netos, ofrecimiento que el actor no aceptó, por lo que finalizó con el resultado de sin avenencia.»

En la sentencia recurrida en suplicación se emitió el siguiente fallo o parte dispositiva:

Que estimando parcialmente la demanda formulada por D. Federico contra la empresa debo declarar y declaro improcedente el despido del trabajador. Recurre en suplicación el trabajador para solicitar la declaración de nulidad. Se desestima.

La sentencia: despido improcedente (no nulo) al haber pasado varios meses desde la reincorporación de la baja

El TSJ de Asturias desestima la demanda interpuesta por el trabajador al entender que han transcurrido varios meses y, por tanto, hay desvinculación del despido con el hecho de haber estado de baja por IT.

Razona la sentencia que el recurrente, sin cuestionar que la empresa desconocía el diagnóstico del proceso de incapacidad temporal, así como nada sabía de la tramitación del expediente de incapacidad permanente, que el hecho de que conociera esa previa situación de incapacidad temporal, unida al dato conocido de que el INSS era el único que podía autorizar una nueva baja médica o proceso de IT por la misma dolencia en los 180 días siguientes al alta médica, junto con el hecho de que la empresa ante la UMAC reconociera la improcedencia del despido, configura un suficiente panorama indiciario que debería dar lugar a invertir la carga de la prueba.

Argumentaba la defensa del trabajador que la causa del despido fue la consideración empresarial de que la enfermedad del trabajador iba a causar o motivar nuevos procesos de incapacidad temporal de larga o media duración, siendo claro que en su decisión pesó dicha perspectiva de futuro que implicaba que iniciase un nuevo proceso de IT transcurrido dicho periodo de 180 días;

Frente a esta argumentación, razona el TSJ que los argumentos nos sitúan en el plano de las conjeturas o hipótesis de futuro, al presumir el recurrente que necesariamente su enfermedad iba a dar lugar a nuevas bajas médicas, cuando de ello no tenemos noticia alguna.

Supone ignorar asimismo que la sentencia de instancia da cuenta de que desde que se incorporó a finales de febrero de 2.022 la empresa no tuvo conocimiento de que el demandante se encontrase enfermo, continuando prestando servicios tres meses y medio, por lo que existe tal desconexión temporal con el proceso de incapacidad temporal previo que impide estimar que haya sido aquella enfermedad que dio lugar al proceso de baja médica, de la que se suponía que se había recuperado pues se había expedido el alta médica y se había confirmado la misma, la que haya motivado el despido que hoy se enjuicia.

Tampoco es relevante, entiende el TSJ, que la empresa supiera de las consultas médicas del recurrente con reumatología, desconociendo empero la enfermedad que presenta y la entidad de la misma, encontrándonos con un proceso de incapacidad temporal finalizado casi seis meses antes, pues el alta médica se emitió a finales de diciembre de 2022 y el despido se produce el día 14 de junio de 2023

Por: Estela Martín

Linkedin TopVoices España 2020. DirCom & RSC en ...

Buscar
Categorías
Loading

Llámanos