30 Abr
quitar el paro por irse al extranjero tribunal supremo

Desestimada una reclamación de 302 horas extras: el registro de jornada (al estar firmado por la trabajadora) prima frente a los Whatsapps

El TSJ de Madrid desestima una demanda de reclamación de cantidad (horas extras) de una trabajadora al entender que priman las horas registradas en el sistema de registro de jornada (fichaje) frente a los Whatsapps intercambiados entre el trabajador y la empresa (STSJ de Madrid de 14 de marzo de 2024)

La defensa de la trabajadora reclamaba 302 horas extras supuestamente realizadas y no abonadas.

En los registros de entrada como en los de salida (fichaje) no se desprende la realización de horas extraordinarias y en cuanto a las conversaciones de WhatsApp mantenidas en el grupo registrado, entiende el TSJ que de de ellas no se desprende la realización de horas extraordinarias.

En definitiva, se da preferencia valorativa a los registros horarios que son reconocidos por la trabajadora al ser firmados y valorando las conversaciones de whatsapp considera que no pueden alterar la veracidad de aquellos.

Se desestima el recurso de la trabajadora.

El caso concreto enjuiciado

El Juzgado de lo Social número 2 de Madrid ha dictado sentencia de fecha 27 de septiembre de 2023, en el procedimiento 460/2021, sobre reclamación de cantidad, en el que son parte Dª. Guillerma , como
demandante, y la empresa de hostelería (…), como demandada, estimando en parte la demanda y condenando a la empresa a abonarle la cantidad de 1.103,33 euros más el 10% de interés de demora devengado desde la interposición de la demanda.

Contra ella se formula Recurso de Suplicación por la trabajadora solicitando que se revoque en parte la sentencia y se «reconozca el derecho de la trabajadora percibir la cantidad de 5.465,56 € en concepto de horas extraordinarias, incrementada con el interés previsto en el artículo 29.3 del ET».

Se desestima al entender que no han quedado acreditadas las horas extras supuestamente realizadas.

La sentencia del TSJ de Madrid: registro de jornada firmado por la trabajadora frente al Whatsapp

Se desestima el recurso interpuesto por la trabajadora. La defensa de la trabajadora basaba su recurso en lo siguiente:

1. Al amparo del apartado b) del artículo 193 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, dirigido a la revisión de su contenido fáctico con las siguientes propuestas:

a. Añadir un hecho probado tercero bis con el siguiente contenido:

» La empresa confecciona semanalmente los cuadrantes de trabajo, que son comunicados a los trabajadores a través del grupo de WhatsApp «CAMAREROS (…)». Eventualmente el horario es modificado cuando tienen lugar incidencias no previstas en la plantilla, siendo notificadas igualmente estas modificaciones a través del chat de grupo.

De acuerdo con el mismo, la trabajadora ha realizado 302 horas extraordinarias».

2. Al amparo del apartado c) del artículo 193 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, para la revisión de infracciones de normas sustantivas o de la jurisprudencia, consistentes en:

a. «Infracción de lo dispuesto en el artículo 34.9 y 35 del Estatuto de los Trabajadores (en adelante, ET), y el artículo 15 del Convenio colectivo del sector de hostelería y actividades turísticas de la Comunidad de Madrid, así como de la doctrina jurisprudencial relacionada».

Cuando la recurrente pide la introducción del hecho probado lo que hace para defenderlo es proponer una valoración alternativa de ese conjunto probatorio compuesto por los dos grupos de documentos, diferente a la que ha realizado el Juzgado, para imponer como válido lo que resultaría de las conversaciones de whatsapp y obviando la veracidad de los registros horarios.

Lo primero que resulta de ello es que el Juzgado ha valorado todos esos documentos y su conclusión, desde la sana crítica, ha sido la certeza de la convicción que aporta el registro de jornada que no es sino el instrumento con el que se cumple la obligación de la empresa de constatar la jornada diaria realizada, impuesta por el artículo 34.9 LET.

Lo que pide la recurrente, razona el TSJ, es la contraposición de ambas pruebas, lo que va más allá de la mera constatación de un error en la valoración de la prueba basada en documentos que han de resultar absolutamente claros con plenitud y fiabilidad indiscutida, no contradicha por otros elementos de prueba ya que los hechos se determinan desde el conjunto de toda la prueba practicada, y en esa contraposición, con una evidente contradicción que defiende la recurrente con los registros de jornada, es imposible aceptar la revisión de hechos probados propuesta.

Advierte el TSJ que los hechos que son necesarios para decidir si hay un exceso de jornada sobre la ordinaria son la jornada realizada cada día del que se diga que hay exceso de jornada, pero proponer como hecho el que se diga que se han realizado 320 horas no se corresponde con esa exigencia ya que es una conclusión de carácter puramente jurídico ya que se pide que se diga que se han realizado 320 horas extraordinarias, siendo el concepto «horas extraordinarias» un concepto jurídico (artículo 35 LET) que no puede formar parte del relato de hechos probados porque anticiparía el Fallo y desvirtuaría la realidad del litigio que en el orden social de la jurisdicción se configura determinando hechos, dándoles valor jurídico y fijando la conclusión derivada de la normativa aplicable a los hechos constatados.

En cuanto al segundo motivo del recurso, también se desestima.

Cuando la sentencia aborda la cuestión de hecho de la realización de horas extraordinarias destaca que el documento número 1 aportado por la empresa, consistente en el registro horario realizado por la trabajadora los meses de octubre, noviembre, diciembre del año 2020 y enero del año 2021, refleja las horas de entrada y salida de la jornada prestada, y se encuentran firmadas por la trabajadora tanto en los registros de entrada como en los de salida y de ellas no se desprende la realización de horas extraordinarias.

Y en cuanto a las conversaciones de WhatsApp mantenidas en el grupo registrado como DIRECCION000, de ellas no se desprende la realización de horas extraordinarias, dado que las conversaciones versan sobre
reservas tareas a realizar como la limpieza de mesas o montar la terraza, averías en el baño, con el pago de facturas, pero no con la constatación de la jornada de trabajo.

En definitiva, la sentencia de instancia da preferencia valorativa a los registros horarios que son reconocidos por la trabajadora al ser firmados y valorando las conversaciones de whatsapp considera que no pueden alterar la veracidad de aquellos.

Razona el TSJ que el Juzgado ha valorado todos esos documentos y su conclusión, desde la sana crítica, ha sido la certeza de la convicción que aporta el registro de jornada que no es sino el instrumento con el que se cumple la obligación de la empresa de constatar la jornada diaria realizada, impuesta por el artículo 34.9 LET.

Finalmente, razona el TSJ que «si hemos de partir de los hechos conocidos es que la empresa ha realizado ese control de jornada y precisamente de él es- del que la sentencia impugnada ha obtenido su conclusión sobre horas extraordinarias; otra cosa es que ese registro no responda a la realidad, lo cual no tiene sede en la revisión del derecho sustantivo sino en la de hechos, y en ella no se ha obtenido la pretensión que se quería».

Buscar
Categorías
Loading

Llámanos