28 May
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Teletrabajo: Instagram y un artículo de prensa titulado «Un paseo por Madrid» le cuestan el despido

El TSJ de Madrid ha ratificado la declaración de procedencia del despido de una trabajadora por desobediencia a las instrucciones de la empresa (negarse a volver y pretender seguir en teletrabajo) y por transgresión de la buena fe contractual y el abuso de confianza (TSJ de Madrid de 4 de abril de 2024). Entre las pruebas, posts en Instagram y un artículo publicado en un periódico.

La carta de despido imputaba a la trabajadora desobediencia por no incorporarse al trabajo presencial cuando la empresa se lo indicó además de que también le imputa la transgresión de la buena fe contractual al alegar que no podía realizar el trabajo presencial mientras que estaba realizando trabajos por su cuenta desplazándose a otras ciudades para hacerlo, lo que conllevaba que sí podía acudir de la misma forma a las oficinas de la empresa.

La sentencia del JS, ahora ratificada por el TSJ de Madrid, declara la procedencia del despido al entender que la empresa ha justificado el despido, se siente desplazada, traicionada por la actuación de la trabajadora por lo que se entiende más que acreditada la quiebra de la confianza.

Existiendo una clara discrepancia sobre la aplicación del teletrabajo que el presidente de la empresa demandada exigió a la trabajadora su cumplimiento de manera presencial cuatro días, como el resto de compañeros (así lo declaró la testigo que depuso en el acto de juicio) y la persona trabajadora desobedeció las órdenes precisas y concretas que se estaban efectuando desde arriba.

El hecho de que la persona trabajadora no acudiera al acto más importante para la empresa en Cáceres (24 a 26 de junio de 2022), que se trata de un acto fundamental y principal en el objeto empresarial de la actividad a la que la parte actora contribuye, bajo justificación de su imposibilidad de desplazarse, cuando sí se podía desplazar para desempeñar otro tipo de trabajos como por ejemplo el desarrollado justo en fechas contiguas, a título de ejemplo, el día 27 de junio de 2022, titulado «Un paso por Madrid con Julio «.

Incluso yendo a otras provincias, esto es, a Burgos (Atapuerca), viaje que ella misma reconoció haber hecho durante su interrogatorio, para efectuar el artículo publicado en el País en fecha 20 de julio de 2022, es más que evidente que despierte el sentimiento de desconfianza en la empresa y entiende que la persona trabajadora ha abusado de la confianza que la empresa le brindó en el momento de contratarla.

La trabajadora alegaba motivos médicos para necesitar seguir en teletrabajo pero queda acreditado que hacía vida totalmente normal.

Para mayor abundamiento, tras ser requerida por el máximo cargo empresarial, esto es el Presidente de (…) para celebrar una reunión presencial el día 1 de septiembre de 2022, la misma no acude bajo la misma justificación de que no puede desplazarse cuando el día 30 de agosto de 2022 la persona trabajadora subió en metro y puso una publicación en su red social de Instagram. Con lo cual, se entiende más que justificado el despido disciplinario llevado a cabo por la empresa, y se declara la procedencia del despido ( arts. 55 ET y 108 y 109 LRJS ).»

La sentencia del TSJ: Despido procedente

El TSJ ratifica la declaración de procedencia del despido al entender que los hechos han quedado acreditados y revisten la suficiente gravedad como para despedir.

La empresa incoa expediente disciplinario a la actora el día 9 de septiembre y le comunica el despido disciplinario el día 19 de septiembre.

Recoge la sentencia de instancia como hecho acreditado, que tanto durante el periodo en el que la empresa le había permitido teletrabajar, como tras el momento en que fue requerida para su reincorporación presencial en régimen de teletrabajo que se aplicaba al resto de trabajadores, esto es, desde el 28 de febrero hasta el 4 de julio.

Con posterioridad, la trabajadora habría participado en una serie de campañas y en un artículo publicado en El País el día 27 de junio de 2022 titulado «Un paseo por Madrid con Julio «; el 5 de julio de 2022, en un artículo publicado para el periódico el país, en un artículo publicado en el País el día 20 de julio de 2022 titulado la Indiana Jones de Atapuerca, que le requirió viajar hasta Atapuerca.

Además, diversos pantallazos de la red social Instagram acreditan que la trabajadora no se encontraba teletrabajando en su domicilio, sino que caminaba por la calle, cogía el metro, y hacía vida totalmente normal.

La relación laboral, exige una confianza entre las partes que se quiebra por la realización de conductas que producen un quebranto de la confianza en el trabajador y en este caso no debe olvidarse que la trabajadora tenía el cargo de responsable de comunicación, de manera que estamos ante un cargo de responsabilidad en la empresa que supone una confianza depositada por la empresa en tal trabajadora que se ha visto defraudada ante su conducta que por un lado no atiende los requerimientos de la empresa para que se reincorpore de forma presencial al trabajo una vez pasados ya cuatro meses desde la operación y que por otro lado alega que no puede acudir a las oficinas de la empresa pero se dedica a desplazarse a otros lugares incluso fuera de Madrid para realizar trabajos por su cuenta.

Las conductas son los suficientemente graves para entender justificada la decisión extintiva adoptada por la empresa, suponen un abuso de confianza que no admite graduación y por ello se ratifica la declaración de procedencia.

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