30 Abr
jubilación fijos discontinuo9s

Un TSJ entiende que trabajar (actividad remunerada ajena a la causa de la baja) durante una baja por IT no justifica necesariamente la procedencia del despido

Un TSJ descarta la declaración de procedencia del despido de una trabajadora que estando de baja por IT estaba realizando trabajos remunerados desde su domicilio. La empresa conocía que la trabajadora realizaba estas funciones desde antes de la baja (STSJ de Castilla-La Mancha de 14 de marzo de 2024, ratifica la improcedencia del despido)

El caso concreto enjuiciado

Una trabajadora acudió a la Dirección de RRHH para presentar una queja por mobbing. No se presenta  denuncia alguna por escrito o inicio de protocolo de acoso, quedando la Dirección de RRHH en mantener una charla con la responsable.

El día 12 de septiembre la trabajadora recibe una IT por enfermedad común siendo diagnosticada de angustia sufrida en su entorno laboral.

Dicha prestación por enfermedad común no es impugnada ante el INSS por accidente de trabajo derivada de enfermedad que pudiera considerarse como causa el acoso en el entorno laboral.

La trabajadora, desde tiempo no determinado realiza en su domicilio trabajos de manicura, cobrando una cuantía por persona no fija, al menos en algunos casos de personas no directamente vinculadas con ella 12 euros por persona. En personas con relación directa con la trabajadora, abonaban la cantidad que consideraban oportuna sin tener un precio cierto.

La trabajadora no esta dada de alta en Seguridad Social, Hacienda y Ayuntamiento, en esta actividad lucrativa, al objeto de evitar control de la Agencia Tributaria, sólo admite los pagos en metálico, no admitiendo tarjetas, bizum, u otros medios que dejan rastro del pago.

La trabajadora no se anuncia comercialmente, sus clientes surgen de su entorno y de la recomendación de este entorno, los reciben su domicilio, tiene una habitación destinada a la práctica profesional, de esta manera omite el alta en Seguridad Social de autónomos, al no tener declarada la actividad profesional como tal.

Era un hecho sobradamente conocido en la empresa, que la actora realizaba estar funciones y que cobraba por ellas.

La empresa recurrió a una agencia de detectives para que acudiera al domicilio de la trabajadora. En concreto

» El 30 de noviembre de 2022 a las 16:16 horas la trabajadora atiende a una de las detectives y le realiza un tratamiento de estética que cobra en efectivo en importe de 12,00 euros en un sala especifica de su domicilio destinada al efecto» en el domicilio.

El 5 de diciembre de 2022 a las 16:43 horas la Sra. Adolfina atiende a otra de las detectives y le realiza un tratamiento de estética que cobra en efectivo en importe de 12,00 euros en una sala especifica de su domicilio destinada al efecto»

La empresa despide disciplinariamente a la trabajadora y se declara improcedente al entender que los hechos no revisten la suficiente gravedad como para justificar el despido.

La sentencia del TSJ de Castilla-La Mancha: trabajar durante la baja no necesariamente conlleva la procedencia

En relación con la concreta causa por la que ha sido despedida la trabajadora, realizar trabajos mientras se encontraba en situación de Incapacidad Temporal, razona el TSJ que la jurisprudencia considera que constituye transgresión grave de la buena fe contractual realizar trabajos o actividades por cuenta propia o ajena en dicha situación, pero siempre que atendidas las circunstancias de cada caso concreto pueda entenderse que la trabajadora ha prolongado ficticiamente su situación, ha evidenciado aptitud para el trabajo o contraviene las indicaciones medicas de forma que se dilate su restablecimiento.

Por tanto, es necesario en consecuencia valorar la índole de la enfermedad y las características del trabajo que desempeñaba y del realizado en dicha situación para poder determinar si la actividad realizada constituye un claro indicio de aptitud para el trabajo habitual o si constituye un perjuicio en orden a su recuperación.

En todo caso no puede dejar de tenerse en cuenta que la situación de Incapacidad Temporal no impide al trabajador hacer vida normal o desarrollar actividades compatibles con el tratamiento médico que no perjudiquen o retrasen la curación ( Sentencias del Tribunal Supremo de 21 de marzo de 1984; 7 de julio de 1987; 3 de diciembre de 1985; 6 de abril de 1990; 13 de febrero de 1991 y 30 de mayo de 1992 entre otras muchas).

Tal y como informa la sentencia la trabajadora presta servicios en la empresa como operaria, recepción y preparación de pedidos. Con fecha 12.09.2022 es dada de baja siendo diagnosticada de angustia sufrida en su entorno laboral.

La Sra. Adolfina venía realizando, con anterioridad desde tiempo no determinado en su domicilio, donde dispone de una habitación destinada a tal fin, trabajos de manicura percibiendo por el mismo una cantidad
de 12 euros por persona no directamente vinculada con ella, y las personas con relación directa abonaban la cantidad que consideraban oportuna; surgiendo la clientela de su entorno y de las recomendaciones del mismo, hecho que era conocido por la empresa.

Durante la situación de incapacidad temporal ha seguido realizando dicha actividad como acredita el informe de control laboral encargado por la empresa a un agencia de detectives privados realizado en el periodo 24 de noviembre a 5 de diciembre de 2022.

La trabajadora solicito el 31 de enero de 2023 excedencia voluntaria, recibiendo mediante burofax el día 4 de febrero carta de despido.

El comportamiento reflejado no puede considerarse que constituya un acto grave y culpable de deslealtad y transgresión de la buena fe contractual pues la actividad que llevo a cabo durante la situación de Incapacidad Temporal, era totalmente ajena y distinta a las labores que debía llevar a cabo en el desempeño de su trabajo; actividad que por otra parte la empresa conocía que desempeñaba con anterioridad a ser dada de baja médica y que llevaba a cabo en su propio domicilio.

Se trata de una actividad que no influye de modo aluno negativamente en su recuperación, dado que el diagnostico por el cual fue dada de baja era angustia sufrida en su entorno laboral, en consecuencia el hecho de distraerse llevando a cabo otra actividad ajena a dicho entorno no hay duda de que es beneficioso en orden a su recuperación.

Por lo tanto, no evidenciada la concurrencia de los incumplimientos graves imputados a la trabajadora, procede la confirmación de la sentencia objeto del recurso con la consiguiente desestimación del mismo.

 

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