15 Dic
sentencias laborales 2024

El TS ratifica la existencia de cesión ilegal de trabajadores en el caso de un operador de cámara subcontratado en una cadena de televisión

El Tribunal Supremo se ha vuelto a pronunciar sobre la existencia de cesión ilegal de trabajadores, esta vez en el caso de un perador de cámara subcontratado (STS de 14 de noviembre de 2023, concurre cesión ilegal, desestima recurso de la empresa; con remisión a STS de 19 de junio de 2012 y STS de 11 de julio de 2012)

El caso concreto enjuiciado

La cuestión a resolver es la de determinar si existe o no cesión ilegal respecto de un operador de cámara, entre el ente público Radio Televisión de Castilla-La mancha (RTVCLM) y la empresa (….)
en su condición de actual empresa subrogada en la relación laboral del trabajador.

La sentencia de instancia estimó en ese extremo la demanda, declara la existencia de cesión ilegal entre las codemandadas, reconoce al trabajador la condición de indefinido no fijo en RTVCLM, y condena a las dos empresas a pagar solidariamente las diferentes cantidades que enumera en su parte dispositiva.

La sentencia de la Sala Social del TSJ de Madrid de 11 de septiembre de 2020, rec. 1333/2019, desestima los recursos de suplicación interpuestos por las codemandadas y confirma en sus términos la de instancia.

Recurre en casación unificadora RTVCLM, que denuncia infracción de los arts. 43 y 42.1 ET y 35.III del Convenio Colectivo, para sostener que no concurre en este caso una situación jurídica de cesión ilegal de trabajadores. Invoca de contraste la sentencia de la Sala Social del TSJ de Madrid de 9 de junio de 2020, rec. 942/2019

Se desestima el recurso

La sentencia del Supremo: cesión ilegal de trabajadores

Se remite en primer lugar el TS a la jurisprudencia previa en la materia recordando que la esencia de la cesión no se halla en que la empresa cedente sea real o ficticia o que tenga o carezca de organización, sino que lo relevante a efectos de la cesión consiste en que esa organización «no se ha puesto en juego», limitándose su actividad al suministro de la mano de obra a la otra empresa que la utiliza como si fuera propia ( SSTS de 19 de junio de 2012, Rcud 2200/2011; y de 11 de julio de 2012, Rcud 1591/11).

Por último, resulta necesario señalar que en la apreciación de la cesión ilegal es necesario ceñirse al caso concreto, pues suelen ser muy distintas las situaciones que pueden darse en la práctica ( STS/4ª/Pleno de 26 de octubre de 2016, Rcud. 2913/14)».

La aplicación de estos mismos criterios al caso concreto ahora enjuiciado obliga a entender que se produce una situación de cesión ilegal de trabajadores, por cuanto la empresa subcontratada no pone realmente en juego ninguna clase de infraestructura empresarial mínimamente relevante, sino que se limita simplemente a poner sus trabajadores a disposición de la empresa principal, que es la que realmente organiza, distribuye, controla y dirige su trabajo.

No se cuestiona que la empresa subcontratada sea una empresa real que efectivamente pueda disponer de infraestructura material y personal propia, pero lo cierto es que en este concreto asunto no puede apreciarse que la hubiere puesto realmente en juego.

Dos son los elementos esenciales que permiten alcanzar esta conclusión.

En el plano de la estructura organizativa y de personal, ha quedado probado que el trabajador acude todos los días de lunes a viernes al centro de trabajo de la empresa principal y allí realiza toda su jornada laboral. Son los trabajadores de la principal los que le indican los lugares a los que tenía que desplazarse, en compañía siempre de alguno de sus redactores, y las noticias concretas cuyas imágenes debía grabar. Asimismo, debía seguir las instrucciones de dicho personal al participar en la confección o montaje final de las imágenes bajo su supervisión.

Por otro lado, la presencia del coordinador una sola vez al mes en las instalaciones de la principal y a los únicos efectos de abonar los gastos al trabajador, es manifiestamente insuficiente para considerar la aportación de una infraestructura personal relevante más allá de la mera puesta a disposición de la mano de obra, cuando tampoco aparece acreditado que pudiere existir otro canal de comunicación entre la empresa subcontratada y su trabajador por el que pudieren vehicularse las órdenes e instrucciones sobre el contenido y la forma de llevar a cabo su actividad

Y aunque es cierto que las vacaciones, bajas médicas y demás incidencias de esta naturaleza las gestiona la empresa subcontratada, eso no altera la esencial y fundamental consideración de que la actividad ordinaria y diaria del trabajador se realiza bajo las órdenes de la principal.

Por ello se desestima el recurso de la empresa.

Por: Estela Martín

Linkedin TopVoices España 2020. DirCom & RSC en ...

Buscar
Categorías
Loading

Llámanos