01 Jul
sentencias laborales 2024

Un ciberataque puede justificar un ERTE por fuerza mayor (Tribunal Supremo)

Los ciberataques son cada vez más frecuentes y pueden llegar a paralizar en todo o en parte la actividad de una empresa. El Tribunal Supremo ha sentenciado que si, como en el caso concreto enjuiciado, se demuestra la paralización, es lícito realizar un ERTE por fuerza mayor debido a un ciberataque (STS de 11 de junio de 2024, ratifica la existencia de fuerza mayor que apreció la AN).

El caso concreto enjuiciado

La Sala de lo Social de la Audiencia Nacional dictó sentencia el 14 de marzo de 2022, en el proceso de impugnación de actos administrativos de naturaleza laboral seguido bajo el número 13/2022, a instancia de la empresa, en la que estima la demanda considerando la existencia de silencio administrativo positivo en relación a la solicitud de declaración de fuerza mayor formulada por la empresa tras sufrir un ciberataque.

La cuestión suscitada en el presente procedimiento es:

  1. La de determinar si la solicitud de autorización de ERTE por fuerza mayor presentada por la empresa demandante fue estimada por silencio positivo, al haber resuelto la Administración demandada más allá del plazo de 5 días legalmente establecida al efecto y
  2. Si cabe entender que la Resolución no fue estimada por silencio positivo y, por tanto, fue desestimatoria, resolver si concurre causa de fuerza mayor.

La sentencia del Tribunal Supremo: ciberataque como causa de ERTE por fuerza mayor

El TS en parte el recurso de casación interpuesto por el Abogado del Estado contra la Sentencia núm. 37/2022 de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional de 14 de marzo de 2022 en el procedimiento n.º
13/2022, sobre impugnación de actos administrativos en materia laboral y de seguridad social.

Casar y anular en parte la sentencia núm. 37/2022 de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional de 14 de marzo de 2022 en el procedimiento núm. 13/2022 y, desestimar la demanda en relación a la pretensión de nulidad de la Resolución de 15 de julio de 2021, por extemporánea, sin que proceda entender estimada por silencio la solicitud de ERTE por fuerza mayor de la empresa demandante y, confirmar en cuanto al fondo la misma, en el sentido de reconocer y constatar expresamente la concurrencia de fuerza mayor habilitando a la empresa a la adopción de las medidas suspensivas reconocidas en el artículo 47 del ET respecto de los trabajadores afectados.

El total de la plantilla de la empresa es de 2.158 personas, de modo que se trata de un número muy superior al total de equipos afectados (1.200). De hecho, el número de trabajadores que la empresa computa
como incluidos en el ERTE por fuerza mayor fue inferior al de los equipos afectados, en concreto de 1.192 personas, de modo que la afectación no fue total, sino parcial, esto es, que hubo trabajadores que pudieron
seguir prestando servicios, como indica el Informe de la ITSS.

Cabría distinguir, por tanto, entre los trabajadores que quedaron a disposición de la empresa, sin poder trabajar y los que pudieron seguir prestando servicios, pese a todo, lo que concuerda con las manifestaciones de dos trabajadoras entrevistadas por la ITSS, al recoger que:

En cuanto a las manifestaciones de la parte social señalan que si bien no han trabajado con normalidad, ningún día han dejado de trabajar, encontrándose a disposición de la empresa, y registrando su jornada de trabajo tanto al principio como al final a través de teams.

En suma, no puede afirmarse, como hace la CGT, que todos los trabajadores siguieron prestando su actividad con normalidad, ya que lo único que consta es que algunos pudieron hacerlo, pero la mayoría simplemente quedó a disposición de la empresa, siendo que el número de trabajadores incluidos en el ERTE es inferior al de los equipos afectados y, muy inferior, también, a la plantilla de la empresa.

Ello se corrobora cuando los hechos probados afirman que con fecha 4 de junio de 2021 se suspendieron la mayor parte de los servicios que se prestaban a los clientes, quedando con ello sin actividad los empleados vinculados a dichas campañas, ante la imposibilidad de uso de las herramientas informáticas esenciales para el desarrollo de la actividad laboral y que, concretamente, se han visto afectadas por el ciberataque 28 campañas desarrolladas para distintos clientes

Consta asimismo que el CPD se apagó por completo y se procedió a cortar las comunicaciones con todas las sedes de la división Contact Center para evitar la distribución del virus, mientras se desarrollaba la
investigación forense del escenario identificado.

De este modo, no existió tráfico saliente desde la organización a otros posibles servicios, ya que la red se encontraba completamente aislada y se remitieron comunicaciones a los clientes sobre el ciberataque producido y la imposibilidad de prestación de los servicios (un total de 131 comunicaciones efectuadas a clientes acerca de la imposibilidad de continuar prestando servicios como consecuencia del ciberataque producido).

En definitiva, por las razones expuestas, se acredita la producción del suceso de carácter ajeno a la empresa, su inevitabilidad, así como una efectiva imposibilidad de trabajar. Como consecuencia se impone la estimación parcial del recurso, considerando que no hubo silencio positivo, pero en cuanto al fondo, procede confirmar la decisión de instancia que apreció la existencia de causa mayor

 

 

Por: Estela Martín

Linkedin TopVoices España 2020. DirCom & RSC en ...

Buscar
Categorías
Loading

Llámanos